Cómo ahorrar en tu factura eléctrica

Todos sabemos lo cara que se está volviendo la electricidad. Y nadie quiere pagar más de la cuenta en su factura a final de mes. Es por eso que en este post te traemos un listado de pequeños consejos para que puedas ahorrar electricidad.

Son consejos muy fáciles de aplicar y que tienen impacto inmediato en la energía consumida. Por lo tanto si los aplicas tal y como te recomendamos verás un gran ahorro de energía al momento.

Apagar luces innecesarias

Estarás pensando que este punto es muy obvio, pero piensa sinceramente, ¿Cuántas de las luces que tienes ahora mismo encendidas son estrictamente necesarias? Muchas veces estamos acostumbrados encender las luces de la habitación en la que estamos o del comedor. Sin embargo no siempre las necesitamos.

Cambiar todas las luces a Led

No es nada nuevo que la tecnología LED consigue un ahorro considerable en el gasto energético. A día de hoy es muy fácil sustituir todas las bombillas incandescentes de tu casa por unas LED. Además tienen otras ventajas, como por ejemplo que no se calientan y que su vida útil es mucho más larga.

Usa luz natural siempre que puedas

Este punto va relacionado con el primero. Muchas veces dejamos encendida una luz en una habitación que perfectamente podría iluminarse con luz natural. Acuérdate de levantar las persianas y abrir las cortinas, y te sorprenderás de la cantidad de luz que entra.

Utiliza lamparitas de mesa

A veces estamos haciendo una tarea en concreto, como leer o estar en el ordenador. En esos casos no es para nada necesario dejar la luz de toda la habitación encendida. Simplemente con una pequeña lámpara nos sería útil para poder seguir con nuestra tarea. Acuérdate de que la lámpara sea LED, ya que sino podría gastar incluso más que la de la habitación.

Reduce el tiempo en la ducha

Muchos de los calentadores que tenemos en casa son eléctricos. Ya sabemos lo cómodo que se está en la ducha durante 20 minutos. Pero muchas veces no es necesario. Intenta acortar la ducha a 10 minutos y te aseguro que notarás una gran diferencia.

Desenchufa aparatos que no utilizas

Este es otro consejo que es obvio pero que muy poca gente aplica correctamente. Muchas veces tenemos aparatos que utilizamos 4 veces al año y los dejamos constantemente conectados en stand by. Sé que puede ser un incordio ir enchufando y desconectando aparatos constantemente. Por eso puede ser buena idea utilizar un ladrón con un botón central para los aparatos que no vayas a utilizar de forma habitual.

Apaga los ordenadores por la noche

Son muchas las personas que se han acostumbrado dejar sus aparatos eléctricos, sobre todo ordenadores, constantemente encendidos. Los ordenadores de sobremesa tienen un consumo base ligeramente elevado, y esto puede suponer un sobrecoste a final de mes.

Renueva tus electrodomésticos

Ya sabemos que es antigua plancha o esa nevera antigua puede seguir funcionando bien durante muchos años. Sin embargo durante todo ese tiempo estará consumiendo más que los aparatos nuevos que pueden reemplazarlo. Es por eso que al final cambiarlos puede suponer un ahorro. No hace falta que los tires, pero puedes donarlos a quien los necesite.

Cuidado con el aire acondicionado y el termostato

Es muy habitual que cuando llega el verano tengamos el aire acondicionado todo el día encendido. Y cuando llega el invierno el termostato a tope. Pero debemos tratar de regularlo y encenderlo solo cuando sea necesario. Los aires acondicionados permiten programarlos para que se mantenga encendido durante unos periodos concretos. Esto puede hacer en que vez de estar 24 horas encendidos estén encendidos unas 8 o 10 horas al día, lo que supone un gran ahorro.

Optimiza tu lavadora

Trata de cargar al máximo la lavadora al ponerla, verás que consigues aprovechar mucho mejor cada lavado. Además prueba a utilizar el tendedero en vez de la secadora, aunque sea una parte de las veces. La secadora consume una gran cantidad de energía en cada uso. Además también puedes lavar la ropa en frío lo cual ahorrará al no tener que calentar el agua.

Cuidado con abrir la nevera

Estar constantemente abriendo la nevera o el congelador provoca que éste tenga que recuperar su temperatura inicial, gastando mucha energía en el proceso. Si eres de los que no para de abrir la nevera 40 veces al día, te recomendamos que pruebes a abrirla únicamente cuando sea necesario y verás el gran ahorro que supone.

Aprovecha el microondas

Sí, sabemos que las cosas al horno están mejor que en el microondas. Pero el horno utiliza muchísima más energía que el microondas para funcionar, puesto que lo tenemos que mantener encendido cuatro veces más rato que el microondas para cocinar lo mismo.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Ya estás empleando alguno? No dejes de ahorrar en tu factura de la luz, que le irá bien tanto al medio ambiente como a tu bolsillo.